A esta universitaria le encanta follar a cuatro patas en la cocina. ¡Esto no es actuación; es puro hardcore casero! Ronronea mientras la follan, le penetran el coño apretado hasta que grita. Hay platos sucios por todas partes, pero ¿a quién le importa? Esta zorra tiene hambre de polla, no de comida. Cruda, sudorosa y súper guarrilla, justo como te gusta.