El día 150 de mis aventuras anales empezó como cualquier otro, pero este tío tenía una polla monstruosa. Se deslizó dentro, llenándome hasta el borde, y me folló profundamente. Disfruté cada centímetro, pero cuando se corrió, llegó tan adentro que no pude sacarlo. Vaya sorpresa: mi culo fue oficialmente reclamado.
12:09
12:01
8:48