Magullado y sudoroso por su sesión de gimnasio, Tony encuentra a su entrenador Bruce con una sorpresa enorme en sus pantalones cortos. Lo que empieza como una paja se convierte en un festín de sexo a pelo. El moreno Bruce se inclina, dejando que Tony le taladre el culo musculoso hasta el fondo. La habitación se llena de conversaciones sucias y el sonido de pelotas golpeando el culo.