En un crucero soleado, un semental bien dotado conoce a un amante de las pollas con talento. Tras unas sonrisas coquetas, se retiran a un camarote donde el tipo libera su polla monstruosa. Lo que sigue es un festín de sexo explosivo, que termina con una corrida épica que pinta la cara del chico. ¡Puro placer gay!